21/5/08

Gestionar las Emociones e "Inteligencia Emocional"

Recien llegado de Collbató del seminario práctico de Gestionar las Emociones, tengo el recuerdo todavía muy vivo de las mañanas del Monserrat en mayo. Todo un paraíso de pinares con una piscina directamente sacada de los cuadros de Hockney - al abrir las ventanas.
En fin...el curso también me pareció excelente – un ejemplo en vivo de como crear habilidades y como mejorar el modelado natural. Es asombroso la amplitud del abanico de niveles de organización y tipos de intervención que cubre John en tan corto espacio desde los debates científicos más punteros hasta el detalle de como llevarlo a la práctica.
Por otra parte ¡que pena que un asunto de tanta importancia para las personas como la vida emocional y el trabajo importante que hacian Mayer et al. se haya reducido a un ejercicio de venta masiva de procedimientos y técnicas bajo un epígrafe pseudo-científico y que se haya colocado a un recopilador de investigación en la posición de supuesto experto mundial.
Cursiosamente, la historia está llena de ejemplos: Watzlawick se hizo mucho más famoso (y lo que es más grave mucho más leído) que Bateson publicando trabajo suyo sin citar la fuente. Y qué decir de Edison y unos cuantos más.
Siempre me ha fascinado esta cuestión. Las habilidades de posicionamiento y networking necesario para que “te hagan caso” son a menudo muy diferentes o incluso algo reñidas con las habilidades de investigación y logro necesarias para hacer diferencia significativa en el mundo. Pienso también en los “héroes” de la revolución industrial como Richard Arkwright cuya habilidad radicaba más en encontrar a otra persona con las ideas pero sin los recursos para poder patentar su nuevo telar que en inventar algo en derecho propio.
No sé si esto es una especia de prueba de robustez de modo que solo las ideas de los más aptos - en una metáfora Darwiniana – lleguen a reproducirse. Seguramente los que apoyan la noción de los “memes” y otras memeces dirían que sí. Creo que más bien un trabajo excelente y útil aunque parcial (los investigadores iniciales lo dicen claramente así) se encubre por algo facilmente comprensible (y vendible, claro está) pero de una utilidad mucho más reducida.

4 comentarios:

Laura dijo...

Hola Tim
Quizás una posibilidad para que "te hagan caso", fuese que esas investigaciones y logros que hacen diferencia significativa se hicieran más comprensibles y cercanas (y vendibles en definitiva...) para que trabajos pseudo-científicos no pudieran ocupar su lugar, o por lo menos, lo tuvieran menos fácil, ¿no?, aunque supongo que esto ya se te había ocurrido o ya lo habías dejado reflejado en tu fértil texto... :-)
Y bueno, no me despido sin antes decir algo sobre tu metáfora darwiniana... Gracias a los blogs, todas las ideas se reproducen…, y algunas, hasta llegan a tener mucha descendencia… :-P
Saludos

Tim Ingarfield dijo...

Hola Laura
Gracias por tu comentario.
Creo que no es tanto una cuestión de conseguir que se haga más caso (y antes) a los investigadores inciales. No creo, por ejemplo, que a Mayer y otros le hubiera hecho mucha gracia convertirse en Goleman o a Lorenz o Mandelbrot convertirse en James Gleick (aunque dudo que se pueda decir lo mismo de Highs y Arkwright). Es más que al crear un producto de "Inteligencia Emocional" ("vendible en definitiva") se expresan como si fuesen definitivas ideas que son, en su mayoría provisionales y, como mucho plausibles.
En cuanto a lo de la metáfora Darwiniana la supervivencia del mejor adapatado no es necesariamente la supervivencia del más útil ni del más servicial.
Mira, por ejemplo lo que está haciendo la misma metáfora aplicada a la economía - el liberalismo galopante - a la situación mundial (por ejemplo en precios de comida y acceso al agua).
Saludos
Tim

Raúl Casado dijo...

Leyendo esto he recordado vagamente un párrafo que leí en "The Dilbert Future" y que me hizo mucha gracia. Hará de ello ocho o nueve años, pero ni corto ni perezoso me puesto a buscar el texto y lo he logrado encontrar entre las 250 páginas. Desafortunadamente el párrafo en cuestión tenía más gracia en mi memoria que sobre el papel. Pero bueno, dice así: "Whenever bold new technologies are created, the poor bastards who create them find out the market isn't ready or the technology isn't refined enough. The innovator rarely makes money. Then some clever company comes in and sees what went wrong, corrects the bone-headed mistakes, and makes it all work. In general, it is always better to be a clever company than a poor bastard."
Está escrito medio de coña, pero un cierto poso de verdad no le falta.

Un saludo

Raúl Casado dijo...

... aunque es un poco triste