16/10/10

Experiencias en el Systemic - unos comentarios particulares

Este es el comentario que hace una participante - Pilar Mamolar - sobre sus experiencias al realizar el curso de TCS - Terapia y Consultoría Sistémicas en esta promoción. Gracias, Pilar y a todos los participantes en esta excelente edición del curso. En la página de "Metodología DBM experiencias y comentarios" publicamos más.

Dar testimonio de las posibilidades de este programa sería tan inútil como querer dar cuenta de cada una de las pequeñas gotas del mar. Y sin embargo después de este primer año de “Terapia y Consultoría Sistémica” tengo una imagen más completa y llena de posibilidades actuales y futuras. Estas posibilidades podrían relacionarse con esta pregunta de otro gran filósofo y educador: “¿Cómo le es dado al hombre conocerse?” Nietzsche vio los peligros de tan profundo conocimiento y anticipó y se revolvió hacia aquello que no hacía sino encorsetar, vulgarizar y adocenar ese precioso potencial del individuo libre. “Tus educadores no pueden ser otra cosa que tus liberadores. Y este es el secreto de toda formación: no proporciona prótesis, narices de cera, ni ojos de cristal”. 


Según yo lo veo, John McWhirter parece sentir un inmenso placer y aún diversión en proporcionar a otros seres humanos este conocimiento. Te hace trabajar de forma segura, delicada y precisa tu propio proceso de cambio. Te ayuda a integrar tu experiencia vital de manera muy diferente a como lo habías hecho hasta ahora. Pero no es que haya “una única manera de hacerlo”, es que la propia manera en que tú o yo lo hacemos es objeto de conocimiento y exploración en el programa. Personalmente destacaría no solo el hecho de integrar tu propia experiencia y de investigar sobre ti mismo - ¿a quién no le gusta esto? - sino el hacerlo de manera segura, añadiendo posibilidades y distinciones que yo no imaginaba. La autoexploración es sin duda una habilidad que entrenas a través de ejercicios con base en tu propia experiencia, y sobre esa base empiezas a notar y distinguir cosas que has pasado por alto, que tenías disgregadas o desconectadas.

Y si todo esto es importante para cualquiera que esté interesado en su propio proceso de cambio y desarrollo como individuo, sea cual sea su trabajo, profesión, distracción o pensamiento, ¿Qué no será para todos aquellos que nos dedicamos profesionalmente a facilitar el cambio en otros?

Formadores, educadores, consultores, terapeutas, coaches… En diferentes ocasiones he manifestado públicamente una actitud crítica con nuestra propia formación. Honestamente, he acumulado suficiente falta de precisión -propia y ajena- como para saber que ejercer esta profesión requiere de habilidades de modelar, de conocer en profundidad las estructuras de fondo, las nuestras como facilitadores y las de nuestros clientes.

Podemos adquirir mucho más conocimiento sobre nosotros mismos y sobre cómo construimos significados a cerca del mundo. Podemos hacerlo en formación, sin fuertes impactos y sin exhibiciones, sin una puesta en escena pretenciosa. Así diría yo que es este programa. Pero nada puedes esperar que no te comprometa a ti mismo con tu propio trabajo de cambio, y esto incluye cómo te conectas como participante con este tipo de metodología y trabajo. Entiendo que no es fácil. Al principio puede no serlo. Lo que no pongas tú en términos de experiencia propia, investigación, curiosidad, paciencia, cooperación, participación, aplicación y práctica nadie lo pondrá por ti, por tanto nada obtendrás.

Esto dicho hoy, cuando en educación, en terapia, en consultoría o en coaching casi todo vale y tienen “éxito” enfoques permisivos, breves, prescriptivos, rápidos, fáciles… es casi, casi, revolucionario, subversivo…

El blog de Pilar Mamolar ... http://pilarmamolar.wordpress.com/